¿Qué pasa cuando una persona se declara insolvente?

Conoce la Ley de la 2ª Oportunidad

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    Mientras que hace un tiempo declararse insolvente estaba solo permitido para los empresarios y autónomos hoy día también pueden declararse insolventes las personas naturales, disfrutando así de las mismas ventajas que las personas jurídicas:

    ¿Qué pasa cuando una persona se declara insolvente?

    Cuando una persona se declara insolvente se vive una situación muy similar a la que experimentamos cuando una empresa o autónomo hace lo mismo.

    Es decir, la persona natural tendrá el derecho de renegociar sus deudas antes de ser embargada o perder su vivienda. esto se traduce en un salvavidas social y económico en la mayoría de casos. En el peor de los casos el deudor cuenta, como mínimo, con algo más de tiempo.

    La ley actual permite que una persona en situación de insolvencia pueda acudir a un Centro de Conciliación autorizado por el Ministerio del Interior y de Justicia. A partir de ese momento contará con 60 días y una prórroga de 30 días más, para negociar con sus acreedores un nuevo plan de pagos. Esta propuesta de Acuerdo extrajudicial le permitirá hacer frente a sus deudas de una manera más desahogada. Este proceso judicial es regulado por un conciliador o mediador.

    Mientras dura este proceso de negociación se paralizan todos los procesos judiciales contra el deudor. Además la totalidad de los acreedores está obligada a escuchar las nuevas propuestas de este para hacer frente a los pagos.

    También se paralizan todo tipo de cobros, salvo los pagos por alimentos. Durante el proceso los activos no podrán ser embargados, y se facilita al deudor la posibilidad de usar estos como forma de pago.

    Por otro lado las partes no están obligadas a aceptar el nuevo plan de pagos propuesto por el deudor. En caso de que no sea aceptado la deuda continuará como tal y se cobrarán los intereses de mora y otros cobros suspendidos.

    Cuando este caso sucede lo más recomendable es acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad

    ¿Cómo puede ayudar la Ley de la Segunda Oportunidad a una persona insolvente?

    La Ley de la Segunda Oportunidad vio la luz a mediados de 2015 con el fin de que todas las personas que no llegan a un acuerdo en el concurso de acreedores puedan encauzar de nuevo su vida.

    Siempre que la persona física, empresa o autónomo insolvente          cumpla una serie de requisitos puede obtener quitas muy jugosas de su deuda, tanto la contraída con Hacienda y la Seguridad Social como los pagos pendientes que tiene con sus acreedores. Se han dado casos donde la exoneración ha sido el total del pasivo insatisfecho de una empresa o persona física.

    Para acogerse a esta ley se deben cumplir una serie de requisitos, como demostrar que en todo momento se actuó de buena fe y contar con una deuda inferior a 5.000.000€, también se debe haber presentado previamente un plan de pagos y haber sido rechazado por los acreedores.

    En Unanuevaoportunidad.es  somos especialistas en materia de Ley de la Segunda Oportunidad, si las deudas no te dejan dormir y crees que necesitas un desahogo financiero contacta con nosotros sin compromiso.